Llegando a esta altura del año, siempre nos vuelven las dudas sobre la calidad de los Espumantes y como reconocerlos. Más allá de sus marcas y sus atractivas etiquetas, son las burbujas quienes delatan la calidad de estos productos. Todos tienen burbujas, que son la esencia de su atractivo. Eso sÃ, advierten los entendidos, desde una perspectiva visual, el gas no indica nada fiable. Las burbujas deben juzgarse con dos criterios: tamaño y tiempo; mejor cuanto más pequeñas sean, más regulares y más duren en la boca. “Los no tan buenos son agresivamente burbujeantes y las burbujas, aparentemente grandes, desaparecen con rapidez. Los mejores poseen una espuma de burbujas pequeñas, fina y cremosa, y siguen refrescando y despertando interés durante todo el tiempo que se mantienen en la bocaâ€, explica Schuster al tiempo de invitar a mirar más allá de las burbujas “para encontrar la profundidad de sabor, cómo penetra el vino en el paladar, cómo es su aroma y la persistencia del finalâ€.
