
Hablemos de parejas inseparables: Piluso y Coquito , Carozo y Narizota, Peter Capusoto y sus Videos. ¡ESTO ES MARIDAJE!. Ahora bien, de qué se trata el Maridaje que vamos a servir en esta oportunidad, sà casi de lo mismo, de algo placentero que tiene un tiempo y un lugar. El maridaje es la unión explÃcita entre un manjar servido en un plato y una copa repleta de espÃritu. Sà señoras y señores, el maridaje en su acepción más clásica es la combinación entre cosas que se corresponden: el comer y el beber En mayor o en menor medida, hablamos de buscar cierta quÃmica en la combinación. Como objetivo primordial estimulamos la decisión de unir aromas, texturas y sabores, ¡qué me contás!. No hay método ni regla, pero, para unir, se necesita cierto conocimiento, para que nuestro paladar no sufra de la consecuencia de una mala elección o de una indigestión real. Para comenzar se necesita saber la composición básica del plato. Saber de texturas grasas, fibrosas, crujientes y harinosas. Necesitamos saber cuál es la materia prima de la que está compuesto el plato a servir, el tipo de cocción que se va a realizar, y las salsas que van a acompañar el plato para unirlo con el vino correspondiente. En el caso del vino necesitamos tener en cuenta qué sabores encontramos en él; a saber: sabor salado: tenue, gracias a las sales que poseen los vinos; el sabor amargo: gracias al aporte de polifenenoles (taninos); sabores ácidos: provenientes de la uva, por ejemplo, ácido tartárico; y, por último, los sabores dulces: integrados por los alcoholes y azúcares. La educación empieza en nuestro paladar. Para entrenarlo se necesita tiempo y almacenar cada experiencia, para luego contrastarla con otras. Conocemos la receta inquebrantable que nos dice que los vinos tintos van con las carnes rojas y que los vinos blancos se unen perfectamente con los pescados. Pero, esta sugerencia no nos habla mucho de qué tipo de vinos y qué tipo de pescado o carne roja hace referencia; de la misma manera habla tácitamente de lo que no se puede combinar, por ejemplo pescados y frutos de mar no se toman con vino tinto y, vinos blancos dulces y licorosos no van con carnes rojas o mariscos. Otra de las sugerencias en el campo del maridaje es que los platos frÃos se unen en la mesa con vinos ligeros. Es importante mencionar que en la cocción de cualquier plato, el vino que agreguemos tiene que ser de calidad pero no necesariamente hay que malgastar los grandes vinos en preparaciones que lo van a evaporar rápidamente. Se pueden utilizar vinos de un rango menor en precio de la misma bodega del gran vino a maridar. ALGUNOS EJEMPLOS DE MARIDAJE POR ESTILO VINO Si empezamos por los vinos espumantes con gas carbónico para volvernos locos toda la noche, la combinación con caviar, sushi u ostras es ideal y digna de remarcar. El vino blanco se combina con alimentos poco coloridos como pescados blancos, aves u otras carnes blancas y salsas blancas o salsas rubias ligeras. Blancos secos o de cuerpo intenso con paso por madera combinan a la perfección con frutos de mar, con surubà o pulpo, y con quesos frescos de cabra o de pasta grasa; como también con crustáceos tipo langosta o cangrejo. Los blancos dulces preferentemente van para postres buscando el equilibrio entre el azúcar residual del vino y la acidez del postre elegido. Los vinos rosados acompañan las sopas de pescado con preparación con tomate, sushi, pastas con verduras o embutidos salados. Los tintos ligeros o muy envejecidos combinan bien con carnes jóvenes como carne de ternera, aves de caza o pluma, liebres, y también con un buen cordero lechal. Por su parte, los tintos con gran estructura son ideales para carnes de caza mayor como jabalÃ, venado, ciervo, carnes rojas de vaca, chivo o cordero. Antes del final, de este artÃculo que está para chuparse los dedos de lo lindo que es en sentido extenso etc., etc. ,etc., es importante tener en cuenta un ordenamiento simple en el caso de los vinos: Los vinos se sirven en graduación alcohólica ascendente. Los vinos ligeros van antes que los con más cuerpo, los vinos jóvenes preceden a los maduros y evolucionados. Los vinos secos deben tomarse antes que los vinos dulces. La temperatura baja anestesia al paladar, los vinos frÃos se toman antes que aquellos vinos con temperaturas más elevadas. Los espumantes preceden a los vinos blancos, éstos, a su vez, preceden a los rosados y finalmente los rosados se toman antes que los tintos. Me retiro intercalando tragos y bocados estimulando a lectores del mundo unido a elegir abiertamente su propio maridaje y sin olvidar la frase que inspiró a este artÃculo… en voz alta celeste y blanca digo yo me quiero casar y ud?…
Autor: Ariel Rizzo
Contacto: entendedor_vinos@hotmail.com
