Si la búsqueda de un vino es para disfrutar un buen momento y darle al mismo el tratamiento que este se merece, lo mejor es adquirirlo en una vinoteca. Allà encontrará personal ampliamente capacitado (ojo! si le dice que Borgoña es una Uva Francesa! cambie de lugar imediatamente), que, además sabrá informarle sobre los tiempos de guarda, temperatura de consumo, o bien con cual plato degustarlo. Contará también con la seguridad de que aquel vino no ha sufrido cambios bruscos, ha descansado en un lugar con humedad controlada y no ha sido expuesto a focos de luz fuerte u otros factores que puedan cambiar su composición original. Entonces: evitar comprar botellas que hayan estado en una vidriera y las botellas que han estado de pie (durante varios meses), tener en cuenta que no todos los vinos vienen con tapón natural, consulte al vendedor si le interesa una botella que este de pié, para saber que tipo de tapón tiene. No comprar botellas en las que el corcho sobresale. No elegir botellas donde el nivel del lÃquido es inferior al normal (3 cm del cuello de la botella). Escoger preferentemente los vinos que faciliten amplia información sobre su elaboración, caracterÃsticas, variedades. Y por último tener en cuenta que no siempre los vinos más conocidos y publicitados son los mejores, como tampoco todo lo nuevo y boutique. Investigar, consultar, leer y permitirse equivocarse es la cuestión y asà crear nuestro propio universo de relación calidad/precio.
