
Intenso, salvaje, exótico como el Nuevo Mundo. Opulento, mineral, y con capacidad de envejecimiento como el Viejo Mundo. Tiene muchos nombres pero ningún apellido. Se lo llama Syrah, Sérine, Schiraz, Sirac, Candive Noir, Plan de la Biaune entre otros sinónimos. Exótica variedad de uva tinta con la que se crean mono-varietales con este nombre. De sus orÃgenes: Esta casta escapa como pocas a la ley de la identidad que toda variedad posee, de ahà que hablamos de lo incierto de su origen. Si bien es sabido que proviene de la vitis vinÃfera, no se ha localizado aún el terreno original de su nacimiento. Hay quienes sostienen que el mismo está en lo que hoy es el Medio Oriente, Irán, y que fue introducida a Europa a través de Siracusa (Sicilia, Italia) por mercaderes de mar. Otros dicen que su lugar es y ha sido el Valle de Ródano, región vitivinÃcola por excelencia de Francia; y algunos, por otra parte, afirman que el Syrah desciende de los labruscos (lianas silvestres que crecen al borde de riachos en el Mediterráneo europeo). Sus lugares en el mundo hoy Amanece en los cielos del viejo y del nuevo mundo vitivinÃcola, ya que es en el Valle de Ródano (Francia-Viejo Mundo) y en el Valle de Barossa y Napa Valley (Australia, Estados Unidos-Nuevo Mundo), donde existen los exponentes más sutiles y representativos de esta variedad. En Australia, esta variedad es considerada la cepa bandera. La casta con mayor plantación, produciendo de la misma vinos y espumantes. PodrÃamos atrevernos a decir que en este paÃs se la estima y venera mucho más que a sus canguros y koalas. En Argentina, fue Miguel Pouget, enólogo francés, quien trajo las primeras cepas Syrah, entre otras variedades, gracias a la conocida iniciativa de Sarmiento, quien tuvo la idea de traer plantaciones de vid a nuestro paÃs. En la actualidad, el Syrah, se produce en casi todas las regiones vitivinÃcolas de nuestro paÃs, en particular, en las provincias de Mendoza (en las localidades de Medrano, Luján, La consulta y San Rafael), San Juan y Catamarca, entre otras. Sus colores Inclinemos nuestras copas, de ser posible, sobre algo blanco, apreciemos su paleta de color. Podremos apreciar su tinte rojo intenso con reflejos violáceos. Sus aromas Es una cepa con descriptores aromáticos intensamente frutados y especiados . AsÃ, al llevarlo a nariz, podemos notar fruta negra, como la ciruela, la grosella o los arándanos; también descubriremos lo especiado que es, sintiendo la presencia de clavo de olor y canela, o en muchos casos una importante presencia de aceitunas negras. Notas de café o chocolate, se apreciarán en aquel Syrah que haya estado estacionado en madera. En boca Hemos apreciado sus colores y aromas. Llevémoslo a boca. Sentiremos que su recorrido en boca es vigoroso. Nos ofrece un registro de especias mucho más abundante que en nariz y el sentir de frutos como la ciruela, la frambuesa y la grosella. Gran volumen en boca con una acidez natural que lo hace equilibrado. Sus parejas Es una buena compañÃa maridarlo con cordero o carnes de cerdo, con acompañamiento de salsas intensas a la pimienta, o con hongos o también con salsas dulces de frutos como ciruela. Comidas con cierta textura , intensas y especialmente condimentadas. Habiendo hecho este recorrido… Me detengo en el Syrah, su varietalidad expresa cualidades únicas, su maduración temprana, su gran carácter especiado y su llamativa posibilidad de guarda, nos invitan a acercarnos y a paladear distinción. Y, dejando de lado las palabras y yendo a los hechos, los invito a pasar por Las Fincas, y no irse de ahà sin una botella de Syrah. Vinos Recomendados: Luna–Syrah-Mendoza Don Diego-Syrah-Catamarca Don Domenico Syrah-San Juan
Autor: Ariel Rizzo
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